Contrato a tiempo parcial iV. Conversión del contrato.

Es posible la conversión de un contrato a tiempo completo en uno a tiempo parcial, es decir aquel en el que la prestación laboral se lleva a cabo durante un número de horas menor al de una jornada de trabajo a tiempo completo y viceversa.

carácter voluntario por parte del trabajador y no puede suponer una modificación unilateral de las condiciones de trabajo por el empresario

vacantes que correspondan a su mismo grupo o categoría profesional.

El contrato a tiempo a parcial en el que la prestación laboral se lleva a cabo durante un número de horas menor al de una jornada de trabajo a tiempo completo tiene ciertas especialidades.

En relación con las horas extraordinarias, los trabajadores a tiempo parcial no pueden realizarlas, salvo aquellas que se consideran de fuerza mayor. Sí pueden realizar horas complementarias, adicionales a las ordinarias.

Estos trabajadores tienen los mismos derechos que el resto de trabajadores pero algunos se ejercen en proporción al tiempo trabajado, como por ejemplo las vacaciones, que serán disfrutadas y pagadas durante el tiempo proporcional correspondiente.

Se establecen varias características que configuran la existencia de una relación laboral: carácter personalísimo, voluntariedad, retribución, ajenidad y dependencia.


El carácter personalísimo de la prestación supone que un trabajador se compromete a realizar un trabajo y, salvo excepciones previstas por la ley, no podrá ser sustituido por otra persona.


La relación de trabajo tiene que ser retribuida, eligiendo si está remuneración se realiza a tanto alzado o bien por meses. Por sí sola esta nota no es configuradora de la relación laboral ya que si la retribución es a tanto alzado podríamos estar ante otro tipo de relación, por ejemplo, un contrato civil.  


La voluntariedad es la nota característica que supone que la relación laboral no sea forzada sino absolutamente libre, de modo que tal cualidad debe estar presente a lo largo de toda la relación. Poder rescindir la relación sin alegar causa alguna, sin perjuicio de las consecuencias,  supone una manifestación de la voluntariedad.

Por último, debe existir un régimen de ajenidad en relación con los riesgos empresariales y respecto a los frutos generados por la actividad empresarial que son responsabilidad del empresario, de modo que, independientemente cual sea el resultado, el trabajo por cuenta ajena debe ser retribuido.



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